3 abril, 2019
Cinco beneficios de utilizar un CRM

Cinco beneficios de utilizar un CRM

En el pasado las estrategias de marketing tradicionales siempre se han basado en focalizar la atención sobre el producto o servicio. Desde esta perspectiva el éxito de las empresas recaía en su potencial de ventas, es decir, en las capacidades de los comerciales para colocar el producto en el mercado.

Pero en la actualidad las tornas han cambiado. Ahora lo que prima es poner al cliente en el centro de toda estrategia, moviéndonos así hacía el marketing relacional. Este tiene como fin establecer y mantener relaciones duraderas y rentables con los clientes. Aquí es donde nace la necesidad de un sistema de customer relationship management. Se trata de un administrador de relaciones con los clientes, popularmente conocido por sus siglas en inglés (CRM).

El CRM es una herramienta que permite automatizar las interacciones con los clientes, tanto actuales como potenciales.

Las interacciones con los consumidores ocurren desde diversos departamentos, diferentes empleados de nuestra empresa pueden comunicarse vía correo electrónico, llamadas, reuniones o notas con los clientes. Por tanto, aparece la necesidad de centralizar toda la información que emana de estas relaciones en una única base de datos, organizada y accesible para toda la compañía. En este “almacén” de datos sobre el comportamiento de los clientes podremos encontrar qué productos compran, cuándo lo hacen, sus actitudes de compra, sus gustos, sus preferencias, etc.

A partir de toda esta información diseñaremos estrategias de marketing basadas en el conocimiento que tenemos del cliente y así conseguiremos que su experiencia con la empresa sea personal e inimitable, garantizando su confianza y lealtad a la marca.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, entremos más en detalle mencionando las utilidades beneficiosas para la empresa de implantar un CRM:

Conocer el mercado: tener una base con información sobre la competencia, clientes, productos, etc., ayuda a que las estrategias estén orientadas por nichos de mercado, sabiendo exactamente qué clientes son más rentables o menos, cuál es su posición en el mercado y cómo es su comportamiento de compra.

Comprender a los clientes: conocer las necesidades de los clientes y cuáles son sus preferencias permite optimizar las acciones de marketing, adecuando las horas y personalizando los contenidos.

Aumento de la fidelización: ayuda a crear relaciones más estrechas y duraderas a largo plazo.

Segmentación de mercados: la buena segmentación del público objetivo permite dirigir las campañas con precisión y de manera automatizada.

Mejorar las ofertas y las ventas: el conocimiento del mercado y de los compradores optimizará las ofertas para que sean más efectivas y se adapten a las necesidades y tendencias del momento. Las ganancias crecerán impulsadas por la satisfacción de los consumidores.